jueves, 25 de agosto de 2011

Bochorno de la ardiente verdad.


Somos dos brisas que surcan cielo,
Somos dos gotas que lágrima hacen,
Somos dos legañas de sueños.
Somos dos suspiros quebrados,
Somos dos ríos de mar,
Somos dos...
Somos dos y, a veces, tres;
Somos dos con dosis de uno.
Queremos ser cuatro pero cero se acerca.
Tal vez queramos más y
No podamos otra cosa que ser menos.
Como la rosa que nace sin espinas
Nosotros, imposibles, nacemos siendo cero,
Crecemos para ser uno más entre todos;
Buscamos y rogamos para llegar a dos
Y nos ilusionamos siendo tres ó cuatro.
El sino del ser humano es llegar
Para poder entender de forma clarividente
Que perdimos el tiempo intentado llegar a la meta
Pero sirve para comprender cuánto nos ha valido
Ser el número que deseamos ser sin necesidad de ello.

Jael R.

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