sábado, 5 de noviembre de 2011

Soledad acompañada.


Adoro cuando pasas y miras con desgana
al lugar donde estoy sin saber la razón
por la cual yo te observo con la dulce pasión
de un triste adolescente que nunca nada gana.

Allá donde te aguardo sólo crecen espigas
pero cuando tú pasas, sólo nacen claveles
y me impregnan de olor dejando que desveles
las rosas con espinas que tengo como amigas.

Tu cabello se mueve al vaivén de la brisa,
y una sonrisa vuela, posándose muda
como el maldito tiempo que arrebata la duda
de la alegría efímera y el sabor de la risa.

Pero como a Neruda, me gustas cuando pasas
porque te quedas viéndome y me haces sonrojar
deteniendo, parécese, amor y suspirar,
y estoy feliz, feliz por revivir las brasas.

Jael R.

3 comentarios:

  1. Me encanta ^^
    un beso Jael

    Helena

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  2. Bueno que puedo decir me encanta ya lo sabes es muy bonito.
    Un besito

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  3. Bonitas palabras Jael! Aunque a mi me gustan tanto las espigas, como los claveles, como las rosas con espinas! ;) Un abrazo!!

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