viernes, 1 de junio de 2012

Poema II


Si el amor llama a la puerta
espero no hallarme ya en casa,
que yo haya marchado lejos,
y que amor no invada cama
porque, querida mamá,
amar es lo que más daña:
te deja seco de espíritu,
mata la estima más alta,
roba todas tus sonrisas,
y acabas por sangrar lágrimas.
Si el amor llama a la puerta
que embarguen toda la casa
y que, con ella, se lo lleven
y que ya no regrese hasta
que el mar se seque por siempre.
Porque amar te deja en nada,
en tierra, en polvo y en humo.
¡Pero qué mentira amarga!
Amante sin amada, hiere
pero con amada, el alma
es, crece y rejuvenece.

 Jael R.