jueves, 30 de agosto de 2012

Poema IV


Yo cultivo un jardín de inmensa esperanza
donde lirios y calas bailan al son del viento
mientras las margaritas muestran su mejor danza
al suave compás del puro sentimiento.

Y apartadas del resto, conviven trece rosas
de muy jóvenes tallos pero de gran valor
porque fueron podadas cuando eran más hermosas
por ello, yo cultivo las flores del amor.

En mi noble jardín aún viven trece sueños,
temiendo sin temer el terror del silencio
que una vez impusieron crueles y viles dueños;
por ello, yo cultivo el calor contra el cencio.

                                                                
                                                                En recuerdo a las 13 damas.

Jael R.