jueves, 21 de marzo de 2013

Poema VI


Corro por las calles muertas,
infestadas de mierda corrompida
y de corazones carbonizados de amor.
Los cadáveres animados van y vienen
como el 'tic-tac' del tiempo.
El hedor de la soledad noquea
y el miedo es la moneda de cambio
para esta sociedad manirrota
donde el suicidio es el ocio obligado
y la imaginación la comida de ayer.
La única esperanza es el morir
y la única luz la vela de tu lápida.
Corro por las calles de falsedad,
perdido como todos,
en el mar de la hipocresía;
Nada puede salvar el fin;
Nada puede...
excepto tú.

Jael R.