viernes, 22 de octubre de 2010

El aroma.



El viento trae un recuerdo
que mi mente ya olvidó
en el inexorable tiempo.
El pesar de lo que ya pierdo:
Gusto el de fresa que quedó
Con los mil besos en el campo.
Tristeza lo que fue en su día
Como dos mártires de fuego.
Florecida flor, marchitó.
Gritos hasta la afonía
De un aroma, aroma ciego.
Sólo queda lo que olvidó.


Jael R.