jueves, 27 de enero de 2011

La Flor Azul.


Desprecias a una flor con arrogancia
Y hablas con malvada crueldad de ella,
Detestando su dulce elegancia
Y obviando el sentido de doncella.
La maldices, la detestas, la odias
Creyendo que el mundo dijo así
La gran mentira que tú custodias,
Pues encerrada la hayas en ti.
La flor te habla aun pisoteada
Mas tus oídos ciegos acá,
No perciben, pues, que ella está
Pidiendo ser tan sólo escuchada.
Paras; escuchas a la flor azul
Cómo te susurra los secretos
Del cielo y sus simples duetos
Que nacieron del viejo baúl.
La dulce flor se torna en capullo;
Sabe ella por quién debes guiarte
"Porque él siempre anda en todo el arte."
Susurra mientras mira el arroyo.

"Dedicado a todas las mujeres que no creen ser
     bellas pese a deslumbrar cada día con su hermosura."

Jael R.

lunes, 24 de enero de 2011

Mi despedida.


Ya me llegaron, que no pedí, las flores
Antes de encontrar la salida al camino.
El eterno anhelo de los colores
Se alzó ante mí junto al verdinegro pino.

¡Oh vientos! ¡Oh dulces náyades! ¡Oh sueños!
Solo ahora me encuentro, sin nadie, sin nada,
Sólo libre de cuerpo ante cualquier dueño
Pero con el alma triste ya amarrada.

Se marchó la luz junto mi corazón;
El tiempo me dejó postrado allí
Con la melodiosa, aquella, canción.

Lloraron, lloraré y tú, llorarás
Pues el árido suelo que en mí tirita
Hoy reluce por ser yo quien lo habita.


"Por aquellos que dejaron su camino cuando aún no debían."

 Jael R.

viernes, 14 de enero de 2011

Navegante.


Y qué bello es pensarte
Mientras mar de tumulto
Rompe las olas de un periplo
Maldito en soledad de alma.

¡Oh, ven! Me gustaría ser él.
Quiero ser el navegante
Que zozobra en la lejanía
Angosta del corazón.

Deseo sentir la marejada
Golpear mi rostro y alma,
Mientras se lleva mis pensamientos
Y mis grandes melodramas de ti.

Para ser parte de ti,
Quiero ser la sal de la mar,
Como tú, amada, serías
Una parte por siempre de mí.


Jael R.