domingo, 22 de enero de 2012

Quitándome lo dado, yo camino.


Te acercas y me besas
y luego...
luego marchas.
Te acercas y me amas
para luego...
para luego abandonarme.
Me das y me quitas,
me quitas y me hieres,
me hieres y me das vida
porque no me otorgas palabra
pero sí la voz
y, entre tanto,
te acercas y no te quedas
te acercas pero estás lejos
te acercas...
y luego,
nada.
Pero no importa porque
las golondrinas no volverán,
los ríos, morirán
y los versos serán tristes;
Éste es el andar del caminante.

Jael R.